¿Quien es George Adamski?
George Adamski (17 de abril de 1891 – 23 de abril de 1965) fue un ciudadano estadounidense de origen polaco, soldado en el 13.ª regimiento de Caballería -luchando en la frontera mexicana contra la expedición de Pancho Villa-, se involucrará más tarde en una búsqueda espiritual y esotérica que lo llevará a fundar, en los años treinta, la “Orden Real del Tíbet”. Para algunos estudiosos esa etapa “mística” en la vida de Adamski será una importante preparación para los contactos extraterrestres que viviría después..., y en cierto grado en la cultura popular, después de afirmar haber fotografiado platillos volantes de otros planetas, conocer a sus ocupantes describiéndolos como alienígenas de tipo nórdico, amistosos Hermanos del Espacio, y volar con ellos a la Luna y otros planetas.
Adamski publicó tres libros que describen sus encuentros con alienígenas nórdicos y sus viajes con ellos a bordo de sus naves espaciales: Flying Saucers Have Landed (co-escrito con Desmond Leslie) en 1953, Inside the Space Ships en 1955, y Flying Saucers Farewell en 1961. Los dos primeros libros fueron ambos best sellers; para 1960 habían vendido entre ambos 200.000 copias.
En 1940 se trasladó con su esposa Mary Shimbersky a un rancho en Monte Palomar, en California, un predio al que llamarán “Palomar Gardens”. Allí, tal vez inspirado por la cercanía del Observatorio de Monte Palomar, profundizó su pasión por el cosmos y la observación de los astros a través de un telescopio de seis pulgadas (150 mm). Fue así que, un 9 de octubre de 1946, se produce el primer avistamiento: mientras Adamski y un grupo de amigos escudriñaban una lluvia de meteoritos, captaron la aparición de un ovni de forma tubular, un objeto con forma de cigarro que más tarde se populizará en la ufología como la típica “nave nodriza”. Con el tiempo, las nuevas observaciones de Adamski contarán con el aval de extraordinarios registros fotográficos que, de un porrazo, abrieron el debate entre los creyentes de su experiencia y los críticos, siendo estos
últimos quienes dijeron que el astrónomo aficionado fotografiaba tapas de aspiradora y lámparas de aceite para hacer creer en extraterrestres a sus seguidores, asegurando, además, que los escritos del contactado tenían un precedente sospechoso en la ciencia-ficción. Entretanto, Adamski empezaba a ser visitado por personal militar en forma confidencial y se entrevistaba con personajes importantes de su tiempo como la Reina Juliana de Holanda y, supuestamente, con el mismísimo Papa Juan XXIII en el Vaticano. “Yo sé de que fue así. George no mintió”, me dijo a boca de jarro Glenn Steckling, actual Presidente de la Adamski Foundation, durante una entrevista que le realicé en San Diego, en febrero de 2018. En esa reunión Steckling me permitió meter mis narices en mucho material inédito sobre el caso Adamski: cartas, objetos personales, recortes de diarios, fotografías nunca publicadas, de todo. Un detalle no menor es que la familia de Glenn, de origen alemán, había cobijado en su hogar al célebre contactado durante sus últimos años de vida, hasta que un infarto de miocardio se lo llevó el 25 de abril de 1965. Adamski tenía en ese momento setenta y cuatro años. Un dato curioso es que fue enterrado en el Cementerio de Héroes Nacionales de Arlington, en Virginia. ¿Una distinción por su breve paso como soldado? ¿O por otra razón que ignoramos?
Vayamos al grano: no hay titubeo alguno en señalar que uno de los episodios más controvertidos del caso Adamski fueron sus encuentros físicos con extraterrestres de aspecto humano.
El primer contacto habría ocurrido en Desert Center, un desierto emplazado en el condado de Riverside, en el estado de California. Era el 20 de noviembre de 1952 cuando George Adamski se las vio allí con un ser de rasgos nórdicos, al que llamará Orthon. Todo este incidente ante seis testigos, entre los que se encontraba el explorador y antropólogo norteamericano George Hunt Williamson (1).
Adamski, en el libro “Flying Saucers Have Landed” (“Los platillos volantes han aterrizado”, 1953), que escribió con el excéntrico investigador anglo-irlandés Desmond Leslie, describe así su contacto:
“…La belleza de su figura sobrepasaba la de cualquiera que hubiera visto antes. Y la amabilidad de su cara me liberó de todo pensamiento de mi propio yo. Me sentí como un niño en presencia de alguien con una enorme sabiduría y gran amor, y me hice muy humilde conmigo mismo... puesto que de él estaba irradiando un sentimiento de infinita comprensión y dulzura, con extrema humildad. Me hizo comprender que su llegada era amistosa. También que ellos estaban preocupados con la radiación saliendo de nuestra Tierra. Le pregunté si esa preocupación era debida a las enormes nubes radioactivas resultantes de nuestras bombas. Él lo comprendió rápidamente y asintió afirmativamente con su cabeza”.
No queda claro si “Orthon” se refiere al inicio de los ensayos nucleares en los años cuarenta, o si estaba haciendo una alusión a la Operación Ivy: una serie de pruebas nucleares que Estados Unidos estaba desarrollando ese año 1952 en el atolón de Enewetak, en las islas Marshall. Pasando esto a limpio: la última prueba con la bomba de fisión más grande de la Historia se había realizado solo cuatro días antes del encuentro de Adamski con el presunto extraterrestre. ¿Fue la gota que rebalsó el vaso?
Reunión con la reina Juliana de Los Países Bajos
En mayo de 1959, el director de la Sociedad Holandesa de Objetos Voladores No Identificados le dijo a Adamski que había sido contactado por oficiales de palacio de la reina Juliana de Los Países Bajos informándole "que a la reina le gustaría recibirle."
Adamski informó a un diario de Londres sobre la invitación, lo cual incitó a la corte y gabinete a pedir que la reina cancelara su audiencia privada con Adamski, pero la reina continuó adelante con la audiencia, asegurando, "Una anfitriona no puede cerrar de golpe la puerta en la cara de sus huéspedes." Después de la audiencia en Ámsterdam, el presidente de la Asociación Aeronáutica holandesa Cornelis Kolff dijo "La Reina mostró un interés extraordinario en todo el tema." El jefe de gabinete de la Real Fuerza Aérea de los Países Bajos, el teniente general Haye Schaper dijo que "El hombre es un caso patológico." Servicios de noticias por cable como United Press International y Reuters distribuyeron informes de la reunión a periódicos de todo el mundo.
Últimos años
En 1962, Adamski anunció que asistiría a una conferencia interplanetaria que se celebraría en el planeta Saturno. En 1963, Adamski reclamó que había tenido una audiencia secreta con el papa Juan XXIII y que había recibido una "Medalla de Honor de Oro" de Su Santidad. Aun así, los escépticos notaron que la medalla era en realidad un recuerdo turístico común hecho por una compañía de Milán, Italia, y que Adamski lo mostró a sus amigos en una caja de plástico barata - tal como se vendía en las tiendas para turistas de Roma. Adamski dijo que se había reunido con el papa a petición de los extraterrestres con los que supuestamente estaba en contacto, para pedir un "acuerdo final" del papa debido a su decisión de no comunicarse directamente con ningún extraterrestre, y también para ofrecerle una sustancia líquida para salvarle de la enteritis gástrica que sufría, la cual más tarde se convertiría en peritonitis aguda.
Muerte
El 23 de abril de 1965, a los 74 años, Adamski murió de un ataque al corazón después de dar una conferencia ovni en Maryland. Está enterrado en el Cementerio Nacional de Arlington, como veterano militar.6
Adamski publicó tres libros que describen sus encuentros con alienígenas nórdicos y sus viajes con ellos a bordo de sus naves espaciales: Flying Saucers Have Landed (co-escrito con Desmond Leslie) en 1953, Inside the Space Ships en 1955, y Flying Saucers Farewell en 1961. Los dos primeros libros fueron ambos best sellers; para 1960 habían vendido entre ambos 200.000 copias.
En 1940 se trasladó con su esposa Mary Shimbersky a un rancho en Monte Palomar, en California, un predio al que llamarán “Palomar Gardens”. Allí, tal vez inspirado por la cercanía del Observatorio de Monte Palomar, profundizó su pasión por el cosmos y la observación de los astros a través de un telescopio de seis pulgadas (150 mm). Fue así que, un 9 de octubre de 1946, se produce el primer avistamiento: mientras Adamski y un grupo de amigos escudriñaban una lluvia de meteoritos, captaron la aparición de un ovni de forma tubular, un objeto con forma de cigarro que más tarde se populizará en la ufología como la típica “nave nodriza”. Con el tiempo, las nuevas observaciones de Adamski contarán con el aval de extraordinarios registros fotográficos que, de un porrazo, abrieron el debate entre los creyentes de su experiencia y los críticos, siendo estos
últimos quienes dijeron que el astrónomo aficionado fotografiaba tapas de aspiradora y lámparas de aceite para hacer creer en extraterrestres a sus seguidores, asegurando, además, que los escritos del contactado tenían un precedente sospechoso en la ciencia-ficción. Entretanto, Adamski empezaba a ser visitado por personal militar en forma confidencial y se entrevistaba con personajes importantes de su tiempo como la Reina Juliana de Holanda y, supuestamente, con el mismísimo Papa Juan XXIII en el Vaticano. “Yo sé de que fue así. George no mintió”, me dijo a boca de jarro Glenn Steckling, actual Presidente de la Adamski Foundation, durante una entrevista que le realicé en San Diego, en febrero de 2018. En esa reunión Steckling me permitió meter mis narices en mucho material inédito sobre el caso Adamski: cartas, objetos personales, recortes de diarios, fotografías nunca publicadas, de todo. Un detalle no menor es que la familia de Glenn, de origen alemán, había cobijado en su hogar al célebre contactado durante sus últimos años de vida, hasta que un infarto de miocardio se lo llevó el 25 de abril de 1965. Adamski tenía en ese momento setenta y cuatro años. Un dato curioso es que fue enterrado en el Cementerio de Héroes Nacionales de Arlington, en Virginia. ¿Una distinción por su breve paso como soldado? ¿O por otra razón que ignoramos?
Vayamos al grano: no hay titubeo alguno en señalar que uno de los episodios más controvertidos del caso Adamski fueron sus encuentros físicos con extraterrestres de aspecto humano.
El primer contacto habría ocurrido en Desert Center, un desierto emplazado en el condado de Riverside, en el estado de California. Era el 20 de noviembre de 1952 cuando George Adamski se las vio allí con un ser de rasgos nórdicos, al que llamará Orthon. Todo este incidente ante seis testigos, entre los que se encontraba el explorador y antropólogo norteamericano George Hunt Williamson (1).
Adamski, en el libro “Flying Saucers Have Landed” (“Los platillos volantes han aterrizado”, 1953), que escribió con el excéntrico investigador anglo-irlandés Desmond Leslie, describe así su contacto:
“…La belleza de su figura sobrepasaba la de cualquiera que hubiera visto antes. Y la amabilidad de su cara me liberó de todo pensamiento de mi propio yo. Me sentí como un niño en presencia de alguien con una enorme sabiduría y gran amor, y me hice muy humilde conmigo mismo... puesto que de él estaba irradiando un sentimiento de infinita comprensión y dulzura, con extrema humildad. Me hizo comprender que su llegada era amistosa. También que ellos estaban preocupados con la radiación saliendo de nuestra Tierra. Le pregunté si esa preocupación era debida a las enormes nubes radioactivas resultantes de nuestras bombas. Él lo comprendió rápidamente y asintió afirmativamente con su cabeza”.
No queda claro si “Orthon” se refiere al inicio de los ensayos nucleares en los años cuarenta, o si estaba haciendo una alusión a la Operación Ivy: una serie de pruebas nucleares que Estados Unidos estaba desarrollando ese año 1952 en el atolón de Enewetak, en las islas Marshall. Pasando esto a limpio: la última prueba con la bomba de fisión más grande de la Historia se había realizado solo cuatro días antes del encuentro de Adamski con el presunto extraterrestre. ¿Fue la gota que rebalsó el vaso?
Reunión con la reina Juliana de Los Países Bajos
En mayo de 1959, el director de la Sociedad Holandesa de Objetos Voladores No Identificados le dijo a Adamski que había sido contactado por oficiales de palacio de la reina Juliana de Los Países Bajos informándole "que a la reina le gustaría recibirle."
Adamski informó a un diario de Londres sobre la invitación, lo cual incitó a la corte y gabinete a pedir que la reina cancelara su audiencia privada con Adamski, pero la reina continuó adelante con la audiencia, asegurando, "Una anfitriona no puede cerrar de golpe la puerta en la cara de sus huéspedes." Después de la audiencia en Ámsterdam, el presidente de la Asociación Aeronáutica holandesa Cornelis Kolff dijo "La Reina mostró un interés extraordinario en todo el tema." El jefe de gabinete de la Real Fuerza Aérea de los Países Bajos, el teniente general Haye Schaper dijo que "El hombre es un caso patológico." Servicios de noticias por cable como United Press International y Reuters distribuyeron informes de la reunión a periódicos de todo el mundo.
Últimos años
En 1962, Adamski anunció que asistiría a una conferencia interplanetaria que se celebraría en el planeta Saturno. En 1963, Adamski reclamó que había tenido una audiencia secreta con el papa Juan XXIII y que había recibido una "Medalla de Honor de Oro" de Su Santidad. Aun así, los escépticos notaron que la medalla era en realidad un recuerdo turístico común hecho por una compañía de Milán, Italia, y que Adamski lo mostró a sus amigos en una caja de plástico barata - tal como se vendía en las tiendas para turistas de Roma. Adamski dijo que se había reunido con el papa a petición de los extraterrestres con los que supuestamente estaba en contacto, para pedir un "acuerdo final" del papa debido a su decisión de no comunicarse directamente con ningún extraterrestre, y también para ofrecerle una sustancia líquida para salvarle de la enteritis gástrica que sufría, la cual más tarde se convertiría en peritonitis aguda.
Muerte
El 23 de abril de 1965, a los 74 años, Adamski murió de un ataque al corazón después de dar una conferencia ovni en Maryland. Está enterrado en el Cementerio Nacional de Arlington, como veterano militar.6








Comentarios
Publicar un comentario